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Nov 07, 2022

Habilidades sociales: ¿Por qué son importantes en los niños?

Niños sonriendo y jugando al aire libre

Un niño empático y comprensivo podrá entenderse mucho mejor con los demás y resolver los conflictos con mayor facilidad. Entérate aquí de algunas actividades que puedes poner en práctica desde ya 

Las habilidades sociales son importantes para el desarrollo emocional e integral de los niños. Por lo tanto, conocer cómo desarrollarlas adecuadamente es fundamental para criar pequeños que sepan de qué manera comunicarse correctamente con sus cuidadores o pares. Además, adquieren la capacidad de expresar sus gustos y hablar sobre sus sentimientos con más facilidad. 

La buena noticia es que mejorar o incrementar estas habilidades es más sencillo de lo que parece pues desde escenarios tan cotidianos como la cocina puedes concientizar a tus hijos sobre la importancia de tener diálogos amables, sinceros y cotidianos con los demás, siempre desde la base del respeto.

¿Cómo fomentar las habilidades sociales de los niños?

Todas las habilidades que tu hijo fortalezca deben nacer de un mismo principio: compartir tiempo de calidad con ellos y buscar que todas las lecciones y conceptos que aprenden sean valiosos para su futuro. El siguiente elemento importante es comprender que nada de esto sería posible si no se tienen en cuenta la percepción o sentimiento de los demás. 

Los seres humanos somos sociales por naturaleza y desde nuestros primeros años necesitamos a alguien para que nos guíe, nos explique y nos muestre desde su ejemplo cómo se realizan determinadas actividades, desde las más básicas como caminar, hasta las más complejas como preparar alimentos. 

¿Por qué son importantes las habilidades sociales durante su desarrollo?

Niños jugando al aire libre

 

Las habilidades sociales son fundamentales para relacionarse e interactuar, pero, más allá de la empatía, hay otros beneficios de desarrollar este concepto. Por ejemplo, establecer reglas claras puede hacer que los niños comprendan que la opinión del otro cuenta y también es valiosa. 

Además, aprenden a leer mejor las situaciones y a las personas de su entorno. Esto quiere decir que pueden identificar qué se espera de ellos de acuerdo con cada acontecimiento. Si un amigo se cayó jugando fútbol y se golpeó, el niño espera que alguno de sus amigos esté a su lado, se interese por él y le pregunté cómo está.

Por otro lado, las palabras de afecto y la capacidad de expresar emociones contribuye a que el niño se sienta en un ambiente donde lo pueden contener ante alguna situación difícil y en la cual, sin importar lo que pase, recibirá apoyo. Un beneficio adicional es que podrán sentir que son valiosos e importantes para sus padres o cuidadores.

Actividades en la cocina para incentivar las habilidades sociales

Niños jugando junto a su madre en la cocina

 

A veces, como padres, subestimamos el poder que tienen los espacios cotidianos. La cocina es un espacio de interacción que, para los niños, se parece más a un laboratorio. En medio de olores, sabores, utensilios y aparatos mágicos los pequeños se maravillan al notar que los alimentos cambian y se transforman en algo distinto.

Aprovecha la curiosidad y creatividad que representan tanto la cocina como los alimentos para crear escenarios llenos de diálogo, interacción y cariño con tus hijos. Algunas de las actividades que te proponemos son:

Comer en familia: 

Dedícale este tiempo completamente a tus hijos, es decir, no permanezcas durante todo el almuerzo o la comida viendo contenidos en tu celular. Invita a los niños a compartir las curiosidades de su día, dales la libertad de expresar lo que sienten y pregúntales sobre las cosas que te cuentan. 

Para los niños es importante saber que respetas lo que te dicen y les prestas atención, es una manera muy sencilla de mejorar ese vínculo entre padre e hijo, haciendo que se sientan mucho más cercanos contigo.

¡A retarnos en la cocina!:

Un chef a veces puede seguir al pie de la letra una receta, pero, de repente es probable que surjan imprevistos que cambian un poco la preparación. Lo curioso de esta situación es que no solo pasa a la hora de cocinar, sino que también puede suceder en la vida diaria. 

Crea pequeños retos con tu hijo, por ejemplo, un sándwich utilizando ingredientes diferentes a los que come o incluso pidiéndole que esta vez no haga la pizza en forma circular sino triangular o cuadrada. Asumir estos desafíos y reconocer su dificultad le servirá para aprender sobre flexibilidad y a entender que no todo puede salir como deseamos y eso no implica que esté mal.

Niña preparando una receta junto a su abuela

 

Compartir la lonchera con amigos:

En el colegio los niños comparten con personas de su edad y disfrutan de varios espacios de esparcimiento como los recreos. Estos minutos son ideales para enseñarle a tu hijo que no debemos ser egoístas con lo que tenemos y que siempre que sea posible, es una buena idea ser solidarios con los demás. 

Al momento de empacar la lonchera, incluye algún alimento que pueda disfrutar en compañía de sus compañeros y recuérdale que se lo envías para tener un espacio lleno de diversión. Por ejemplo, un banano adicional, un racimo de uvas o un paquete de galletas pueden funcionar para cumplir con este objetivo. 

Cocinar con mamá y papá:

Esta es una actividad llena de diversión y alegría. El truco para realizarla adecuadamente es que no seas dependiente de la tecnología y le muestres a tu hijo, a través del ejemplo, que sí es posible tener atención plena, conversar sin distracciones y preparar un platillo delicioso. 

Si quieres mantenerlo aún más concentrado, prepara su receta favorita e intenta hacerla más saludable. Por ejemplo, si a él le encanta la torta de chocolate, puedes pedirle que te ayude a mezclar la harina integral con los huevos.

Luego, tienes la posibilidad de intercambiar algunos ingredientes por otros que pueden favorecer mucho más a una nutrición balanceada como reemplazar el chocolate por un cacao al 70 %. Lo más importante es que constantemente le brindes palabras positivas y lo involucres en tareas sencillas y libres de peligro. 

Con esta actividad, tu pequeño aprenderá no solo lo importante que es seguir reglas, sino que también logrará comprender que la resolución de problemas y la manera en que reacciona ante cada situación influye en el resultado final.

Madre compartiendo con su hija

 

Al momento de cocinar y compartir momentos en la mesa no olvides una de las reglas más importantes: no castigues ni premies con comida, recurrir a este recurso puede hacer que el niño rechace alimentos constantemente por instinto, la mayoría de las veces sin ni siquiera atreverse a probarlos. 

¿Listo para poner en práctica alguno de estos consejos? ¡Intenta enseñarles habilidades sociales en la cocina y cuéntanos cómo te va! Desde Nestlé por Niños Saludables te acompañamos durante la maravillosa aventura de ser padre, navega en nuestro sitio web y encuentra más herramientas y recursos innovadores. 
 

 

Fuentes: 

https://www.ourfamilywizard.com/blog/cooking-and-childhood-emotional-development

https://www.lgspeechtherapy.com/blog/2018/7/3/cooking-and-communication

https://kidscookrealfood.com/social-emotional-learning/?cookieUUID=057686a1-cfe8-4f4e-a615-c350dcec30d3&affiliate=0

https://www.brainbalancecenters.com/blog/ways-improve-childs-social-skills

https://www.guiainfantil.com/adolescencia/comunicacion-y-socializacion/8-trucos-para-desarrollar-las-habilidades-sociales-de-los-ninos-que-todo-padre-debe-conocer/

https://www.ayudartepsicologia.com/como-trabajar-las-habilidades-sociales-en-ninos/
 

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